miércoles, 26 de marzo de 2008

REFLEXIÓN

Cuando me humilla el mar sólo siento ganas de sucumbir pero las huellas de la playa me devuelven al sendero de la vida, aunque al salir parezca mi cuerpo el de un náufrago.

1 comentario:

hawwah dijo...

todos venimos de algún naufragio...