viernes, 14 de marzo de 2008
jueves, 13 de marzo de 2008
martes, 11 de marzo de 2008
En la Campana de los perdidos + poesía
El día 29 de marzo , sábado, Ángel Gracia y seguro que nos habla de sus hermosos ibones.
El día 5 de abril, sábado, un servidor (glup) también dirá algo relativo a la dermis.
El día 5 de abril, sábado, un servidor (glup) también dirá algo relativo a la dermis.
lunes, 10 de marzo de 2008
Poema que recitó M. Ángel Albero el sábado
porque la herida es el comienzo del ángel,
como a todos los hombres de buena voluntad se dice,
he de sentar mis llagas a la mesa con vosotros
para infectarlas, una a una, en vuestros versos
porque la herida es el comienzo del ángel,
como confieso que a mí también se ha dicho,
he de sentar mi silencio a vuestra mesa
para decir con él lo que dice cada herida
y del silencio me abraso en el rumor del fuego
de quien siendo árbol, como el otro, en bosque arde
y en ibones se hace hielo, velando en sombra las últimas luces
y pues no son nada dos años después del año de la rata,
retomaré los inviernos de venas heladas, coronando a otro rey,
la misma reina, envuelto en el humo anónimo de otras palabras
y haré de escuchar el deshielo mi oficio,
saltador de pértiga, fuera del texto, que asciende a Dios
para escuchar música y plegarias en cada gasolinera
y escucho ahora la fiesta del juicio final sin partitura,
la rítmica sección que ahora me bebo
sin aprender, dos veces, a tocar la trompeta de Chet Baker
y así me haré todo el daño de una sola vez, ocho días antes
o después de la nada y con el sueño cambiado y la ropa de ella
sobre la silla que es mía, pues que sólo soy el dueño de esa silla
y marcharé al infierno porque suele mentir la escritura,
como el arte de los labios de las mujeres y los libros de historia,
como las mariposas muriendo como orugas al igual que los poemas
y así tejo y destejo esta bufanda a la que llamaremos Laila,
para cuando el frío de tener el cuchillo atravesado,
para cuando no hagan falta más tomas, o todas sin embargo
porque la herida es el comienzo del ángel,
anotaré en este cuaderno todos los tesoros de Damiel y Cassiel,
anotaré todas las cosas porque bajo el cielo seré todas las cosas
hasta fundirme en la negra canción que silva el viento de la noche
porque la herida es el comienzo del ángel,
como ahora os digo yo a vosotros,
habré de sentarme en adelante a vuestra mesa, habré de sentaros a la mía,
porque yo no leo a mis contemporáneos
como a todos los hombres de buena voluntad se dice,
he de sentar mis llagas a la mesa con vosotros
para infectarlas, una a una, en vuestros versos
porque la herida es el comienzo del ángel,
como confieso que a mí también se ha dicho,
he de sentar mi silencio a vuestra mesa
para decir con él lo que dice cada herida
y del silencio me abraso en el rumor del fuego
de quien siendo árbol, como el otro, en bosque arde
y en ibones se hace hielo, velando en sombra las últimas luces
y pues no son nada dos años después del año de la rata,
retomaré los inviernos de venas heladas, coronando a otro rey,
la misma reina, envuelto en el humo anónimo de otras palabras
y haré de escuchar el deshielo mi oficio,
saltador de pértiga, fuera del texto, que asciende a Dios
para escuchar música y plegarias en cada gasolinera
y escucho ahora la fiesta del juicio final sin partitura,
la rítmica sección que ahora me bebo
sin aprender, dos veces, a tocar la trompeta de Chet Baker
y así me haré todo el daño de una sola vez, ocho días antes
o después de la nada y con el sueño cambiado y la ropa de ella
sobre la silla que es mía, pues que sólo soy el dueño de esa silla
y marcharé al infierno porque suele mentir la escritura,
como el arte de los labios de las mujeres y los libros de historia,
como las mariposas muriendo como orugas al igual que los poemas
y así tejo y destejo esta bufanda a la que llamaremos Laila,
para cuando el frío de tener el cuchillo atravesado,
para cuando no hagan falta más tomas, o todas sin embargo
porque la herida es el comienzo del ángel,
anotaré en este cuaderno todos los tesoros de Damiel y Cassiel,
anotaré todas las cosas porque bajo el cielo seré todas las cosas
hasta fundirme en la negra canción que silva el viento de la noche
porque la herida es el comienzo del ángel,
como ahora os digo yo a vosotros,
habré de sentarme en adelante a vuestra mesa, habré de sentaros a la mía,
porque yo no leo a mis contemporáneos
domingo, 9 de marzo de 2008
Poetas con Octavio
Poesía en La Campana de los Perdidos
Poema de Octavio Gómez Milian: Muchos hombres
(Y le pregunto al barbero si fue uno de los que perdieron toda esencia
persiguiendo tu lascivia. )
Me sorprendo a mí mismo acudiendo de nuevo
al lugar de siempre, a la exhibición de lo poco que eres,
a la adicción perenne, a tu hechizo de Shiva en rebajas,
Suspiro y con el consuelo de nuestra fugaz encrucijada,
me acomodo tras la barra.
Contemplo a los hombres que vendieron la mascota de sus hijos
y con el dinero compraron un gramo de ese mezcal que tanto te gusta,
los mismos hombres que se desnudan esperando ridículos
que tu lecho se convierta en Babilonia.
Hombres que reconozco en el espejo,
hombres con el arma todavía humeante
tras disparar a su ángel de la guarda,
sólo instante después de haber recibido
el susurro de tus consejos.
Hombres que después de los números de baile
y agotados todos los boletos para tu cama,
prendieron fuego a su madre
como ofrenda poco sutil para recuperar tus favores.
Hombres que respiran hondo, doblan la espalda
y cavan otro agujero en su patio trasero, esperando,
esperando y creyendo, devotos,
que así te volverás más cariñosa con ellos.
Hombres que buscan en ti cartas que ellos mismos se escribieron,
hombres que se quejan al mediodía de lo insípido y repetitivo del almuerzo,
el almuerzo que ellos mismos se han preparado, ellos mismos.
Hombres que descubren,
minutos después de que te hayas marchado,
que han perdido contigo
un tiempo que no tenían.
Hay muchos hombres de esos.
Y yo los contemplo en el éxtasis de la ginebra golpeando bien fuerte mi hígado,
en el cálculo cabalístico de las pocas páginas que quedan
hasta el nuevo capítulo, los contemplo
y a ti. Hay muchos hombres de esos.
( Y mañana empezará otra vez con el asunto de las lágrimas, dice una cariacontecida hermana del tendero. )
de Con el sueño cambiado (2008)
(Y le pregunto al barbero si fue uno de los que perdieron toda esencia
persiguiendo tu lascivia. )
Me sorprendo a mí mismo acudiendo de nuevo
al lugar de siempre, a la exhibición de lo poco que eres,
a la adicción perenne, a tu hechizo de Shiva en rebajas,
Suspiro y con el consuelo de nuestra fugaz encrucijada,
me acomodo tras la barra.
Contemplo a los hombres que vendieron la mascota de sus hijos
y con el dinero compraron un gramo de ese mezcal que tanto te gusta,
los mismos hombres que se desnudan esperando ridículos
que tu lecho se convierta en Babilonia.
Hombres que reconozco en el espejo,
hombres con el arma todavía humeante
tras disparar a su ángel de la guarda,
sólo instante después de haber recibido
el susurro de tus consejos.
Hombres que después de los números de baile
y agotados todos los boletos para tu cama,
prendieron fuego a su madre
como ofrenda poco sutil para recuperar tus favores.
Hombres que respiran hondo, doblan la espalda
y cavan otro agujero en su patio trasero, esperando,
esperando y creyendo, devotos,
que así te volverás más cariñosa con ellos.
Hombres que buscan en ti cartas que ellos mismos se escribieron,
hombres que se quejan al mediodía de lo insípido y repetitivo del almuerzo,
el almuerzo que ellos mismos se han preparado, ellos mismos.
Hombres que descubren,
minutos después de que te hayas marchado,
que han perdido contigo
un tiempo que no tenían.
Hay muchos hombres de esos.
Y yo los contemplo en el éxtasis de la ginebra golpeando bien fuerte mi hígado,
en el cálculo cabalístico de las pocas páginas que quedan
hasta el nuevo capítulo, los contemplo
y a ti. Hay muchos hombres de esos.
( Y mañana empezará otra vez con el asunto de las lágrimas, dice una cariacontecida hermana del tendero. )
de Con el sueño cambiado (2008)
sábado, 8 de marzo de 2008
Poesía para perdidos
El sábado 8 de Marzo
en la Campana de los Perdidos
c/ Prudencio, 7 (detrás de los Juzgados nuevos, sector
Plaza del Pilar) , 22h
primera sesión de Poesía para Perdidos (organiza Asociación Aragonesa de Escritores)
con recital de Octavio Gómez Milián acompañado a la guitarra por Pablo Malatesta (Experimentos in da notte en acústico,
talking blues, rock recitado, spoken word y rapsodias beatniks)+aliados
y presentación clandestina del nuevo libro de la Editorial Eclipsados: Con el sueño cambiado.
en la Campana de los Perdidos
c/ Prudencio, 7 (detrás de los Juzgados nuevos, sector
Plaza del Pilar) , 22h
primera sesión de Poesía para Perdidos (organiza Asociación Aragonesa de Escritores)
con recital de Octavio Gómez Milián acompañado a la guitarra por Pablo Malatesta (Experimentos in da notte en acústico,
talking blues, rock recitado, spoken word y rapsodias beatniks)+aliados
y presentación clandestina del nuevo libro de la Editorial Eclipsados: Con el sueño cambiado.
jueves, 6 de marzo de 2008
Deshazme ahora
miércoles, 5 de marzo de 2008
El atardecer
Trae el atardecer un poco de muerte.
Sin importancia, sólo es una página más
que arde en el fuego del tiempo.
Unos gramos de ceniza con que alimentar la noche.
Sin importancia, sólo es una página más
que arde en el fuego del tiempo.
Unos gramos de ceniza con que alimentar la noche.
martes, 4 de marzo de 2008
En mi jardín
En mi jardín nada que no sea un pájaro o una mirada de nube penetra,
si acaso el aroma del mar o el viento altano que me trae su humedad.
Me resisto a que la luz se apague, que el sol se escape por el muro
y sólo quedemos el atardecer y yo esperándola como una nueva letanía.
si acaso el aroma del mar o el viento altano que me trae su humedad.
Me resisto a que la luz se apague, que el sol se escape por el muro
y sólo quedemos el atardecer y yo esperándola como una nueva letanía.
domingo, 2 de marzo de 2008
Sensación
Hay tal sensación de olvido entre los dos,
que a veces tu nombre
sólo me trae el recuerdo de una tarde.
que a veces tu nombre
sólo me trae el recuerdo de una tarde.
Demolición del Arco Iris
Como lo hace también y está muy bien explicado, os pongo la crónica de Luisa en Pan de Oro sobre la presentación del libro Demolición del Arco Iris

Hace exactamente una semana, Angel Petisme presentó su último poemario, “Demolición del Arco Iris” (El Baile del Sol), en el Centro de Historia de Zaragoza. De verdad que fue una sesión memorable. Tendríamos que haberla grabado en vídeo y haberla lanzado luego a los cinco continentes y veinte mil leguas marinas.
Primero, el presentado presentó a los presentadores: a ver, ¿qué mejor manera de agradecer el esfuerzo y la amistad? Luego, Nacho Escuín, poeta y editor, y Jesús Domínguez, poeta, bucearon en el libro de Petisme como dos auténticos kamikazes, sin reservas (el texto de la presentación de Jesús Dominguez se puede leer en el blog de Angel Petisme: es una hermosura y una excelente introducción al poemario--ya os lo pusé el otro día--). Finalmente, el actor Ricardo Joven y el propio Angel Petisme se dedicaron a centrifugar nuestras entrañas y cerebros en una lectura de poemas i-m-p-r-e-s-i-o-n-a-n-t-e, un mano a mano sin respiración. Luego, sé que unos cuantos de los asistentes prologaron la fiesta hasta altas horas de la madrugá, comm´il faût.
Transcribo este par de poemas del libro. Pero podría haber elegido cualesquiera otros. Creo que “Flores de la demolición” le gusta a Petisme de un modo especial –digo, por su forma de leerlo el viernes pasado.
PLAZA DE LAVAPIÉS
Llueve a mares y baja por la cuesta de Ave María
el líquido amniótico de los sueños.
Bajan las cicatrices, las llamadas perdidas,
la barbie abandonada y un árbol del amor,
los condones suicidas y los huesos de pollo,
el llanto de las razas, los mensajes borrados,
la belleza sin sitio, las fotos del eclipse…
Los juguetes enfermos, los dioses que no cambian,
los extractos del banco, las sillas de tres patas.
Sale la luna en Sombrerería y sale el sol en Olivar.
Un río ineludible de preguntas
desciende a la boca del Metro,
un ángel que volaba hacia atrás,
el alquitrán del miedo,
un corazón con brazos del Ikea,
frascos de jarabe caducado.
Pecados que no vieron amanecer,
belleza que no encuentra reposo.
Está lloviendo a mares en plaza de Lavapiés
y soy esa mujer que lleva escrito un No.
FLORES DE LA DEMOLICIÓN
Te he amado, sí, te he amado
con tigres en la cama y emboscadas.
No quedan huellas
de nuestra sed sobre la Vía Láctea,
los pirotécnicos me preguntan por ti,
las flores de la demolición comienzan a cantar.
Ahora que no estás ya no hay destino,
ni calles para el vino y el verano.
Hemos tocado los plátanos del cielo
y despertado en el Popocatepelt.
Vuelve la Tierra a ser redonda
y el libro de las sonrisas lo ha apagado la lluvia.
Gira sobre sus goznes el Purgatorio.
Que el tiempo y la memoria sean benévolos contigo.

Hace exactamente una semana, Angel Petisme presentó su último poemario, “Demolición del Arco Iris” (El Baile del Sol), en el Centro de Historia de Zaragoza. De verdad que fue una sesión memorable. Tendríamos que haberla grabado en vídeo y haberla lanzado luego a los cinco continentes y veinte mil leguas marinas.
Primero, el presentado presentó a los presentadores: a ver, ¿qué mejor manera de agradecer el esfuerzo y la amistad? Luego, Nacho Escuín, poeta y editor, y Jesús Domínguez, poeta, bucearon en el libro de Petisme como dos auténticos kamikazes, sin reservas (el texto de la presentación de Jesús Dominguez se puede leer en el blog de Angel Petisme: es una hermosura y una excelente introducción al poemario--ya os lo pusé el otro día--). Finalmente, el actor Ricardo Joven y el propio Angel Petisme se dedicaron a centrifugar nuestras entrañas y cerebros en una lectura de poemas i-m-p-r-e-s-i-o-n-a-n-t-e, un mano a mano sin respiración. Luego, sé que unos cuantos de los asistentes prologaron la fiesta hasta altas horas de la madrugá, comm´il faût.
Transcribo este par de poemas del libro. Pero podría haber elegido cualesquiera otros. Creo que “Flores de la demolición” le gusta a Petisme de un modo especial –digo, por su forma de leerlo el viernes pasado.
PLAZA DE LAVAPIÉS
Llueve a mares y baja por la cuesta de Ave María
el líquido amniótico de los sueños.
Bajan las cicatrices, las llamadas perdidas,
la barbie abandonada y un árbol del amor,
los condones suicidas y los huesos de pollo,
el llanto de las razas, los mensajes borrados,
la belleza sin sitio, las fotos del eclipse…
Los juguetes enfermos, los dioses que no cambian,
los extractos del banco, las sillas de tres patas.
Sale la luna en Sombrerería y sale el sol en Olivar.
Un río ineludible de preguntas
desciende a la boca del Metro,
un ángel que volaba hacia atrás,
el alquitrán del miedo,
un corazón con brazos del Ikea,
frascos de jarabe caducado.
Pecados que no vieron amanecer,
belleza que no encuentra reposo.
Está lloviendo a mares en plaza de Lavapiés
y soy esa mujer que lleva escrito un No.
FLORES DE LA DEMOLICIÓN
Te he amado, sí, te he amado
con tigres en la cama y emboscadas.
No quedan huellas
de nuestra sed sobre la Vía Láctea,
los pirotécnicos me preguntan por ti,
las flores de la demolición comienzan a cantar.
Ahora que no estás ya no hay destino,
ni calles para el vino y el verano.
Hemos tocado los plátanos del cielo
y despertado en el Popocatepelt.
Vuelve la Tierra a ser redonda
y el libro de las sonrisas lo ha apagado la lluvia.
Gira sobre sus goznes el Purgatorio.
Que el tiempo y la memoria sean benévolos contigo.
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